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miércoles, 18 de diciembre de 2024

La nueva guía del NICE destaca el apoyo psicológico y la TCC en la menopausia

La nueva guía del Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica (NICE) del Reino Unido subraya la importancia del apoyo psicológico y la terapia cognitivo-conductual (TCC) para las mujeres que experimentan la menopausia. La guía, publicada en noviembre de 2015 y actualizada en noviembre de 2024, proporciona información detallada sobre el diagnóstico, manejo y tratamiento de los síntomas de la menopausia, incluyendo recomendaciones sobre la terapia hormonal y otras opciones terapéuticas.

La menopausia es una transición de la vida que marca el final de los ciclos menstruales, usualmente entre los 45 y 55 años. El período previo, denominado perimenopausia, se caracteriza también por síntomas y cambios menstruales, y puede durar varios años. Se estima que entre el 3% y el 8% de las mujeres experimentan menopausia temprana (entre los 40 y 44 años) y el 1% menopausia prematura (antes de los 40 años).

La actualización de 2024 de la guía del NICE incluye nuevas recomendaciones sobre el manejo de los síntomas genitourinarios, el uso de la TCC y los efectos de la TH en diferentes resultados de salud.


Fuente: Pexels. Autor: Kaboompics.com. Fecha: 14/11/2024

El impacto psicológico de la menopausia

Según se indica en la guía, la menopausia es una transición natural en la vida de la mujer. Si bien es un proceso biológico normal, puede ir acompañado de una serie de síntomas físicos y emocionales que pueden afectar significativamente la salud mental y el bienestar general.

A este respecto, la guía NICE reconoce que los síntomas asociados con la menopausia, como los sofocos, los cambios de humor, los problemas de sueño y las dificultades sexuales, pueden contribuir al desarrollo de ansiedad y depresión.
El apoyo psicológico para la menopausia temprana

Una de las recomendaciones clave de la guía es proporcionarapoyo psicológico a las mujeres que experimentan la menopausia temprana (entre los 40 y los 44 años) y que se sienten angustiadas por el diagnóstico o sus consecuencias. El comité de la guía reconoce que la menopausia a una edad más temprana puede generar estrés y que el apoyo psicológico adecuado es esencial para ayudar a estas mujeres a sobrellevar la transición.

La guía también reconoce la necesidad de proporcionar información detallada a las pacientes sobre los efectos de la terapia hormonal sobre sus beneficios y riesgos para la salud, entre los que se incluye el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la demencia. Asimismo, la guía hace hincapié en la necesidad de brindar una atención equitativa a todas las mujeres que experimentan la menopausia, incluyendo a las mujeres transgénero, las personas no binarias y las personas de diferentes orígenes étnicos.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) para la menopausia

En lo que respecta al impacto psicológico de la menopausia, la guía destaca el papel de la TCC como una opción de tratamiento eficaz para los síntomas asociados con la menopausia. Específicamente, se recomienda considerar la TCC para el manejo de los siguientes síntomas:Síntomas vasomotores (sofocos y sudores nocturnos): La TCC puede ayudar a las mujeres a comprender y controlar los factores desencadenantes de los sofocos, así como a desarrollar estrategias de afrontamiento para reducir su frecuencia e intensidad.

Síntomas depresivos: La TCC puede ayudar a las mujeres a identificar y modificar los patrones de pensamiento negativos y las conductas que contribuyen a la depresión.

Problemas de sueño: La TCC puede ayudar a las mujeres a mejorar sus hábitos de sueño y a reducir la frecuencia y la duración de los despertares nocturnos.

Según el NICE, la TCC puede utilizarse como complemento a la terapia hormonal (TH) o como alternativa para las mujeres que no pueden o no desean tomar TH. Asimismo, la guía recomienda que se ofrezcan diferentes opciones de TCC, como sesiones individuales o grupales, presenciales o remotas, y opciones de autoayuda, teniendo en cuenta las preferencias y necesidades de cada mujer.
Implementación y desafíos

Si bien las recomendaciones de la guía NICE constituyen un paso importante para mejorar la atención psicológica de las mujeres que experimentan la menopausia, su implementación presenta algunos desafíos, como la disponibilidad de profesionales de la salud con experiencia en menopausia y de terapeutas capacitados en TCC específica para la menopausia. De esta manera, la guía subraya la necesidad de mejorar la conciencia sobre la importancia del apoyo psicológico para la menopausia y de garantizar que los servicios de salud mental estén equipados para satisfacer las necesidades de este grupo de pacientes.

En resumen, la guía NICE sobre la menopausia presenta cambios significativos y desafíos para su implementación, incluyendo el acceso a especialistas, la comunicación efectiva de riesgos y beneficios de las terapias hormonales, la disponibilidad de TCC específica para la menopausia y la necesidad de abordar las disparidades en el acceso a los servicios. A este respecto, se necesitan esfuerzos para superar estos desafíos y garantizar que todas las mujeres reciban la atención adecuada durante la menopausia.

La guía NICE completa sobre la menopausia está disponible online: www.nice.org.uk/guidance/ng23

viernes, 3 de mayo de 2024

La terapia cognitivo-conductual reduce los síntomas de la menopausia

 La terapia cognitivo-conductual se recomienda para ayudar a las mujeres a afrontar la menopausia. Esta es una de las recomendaciones recogidas en la Guía de herramientas para el manejo de la menopausia 2023, publicada en la revista Climacteric.

Fuente: Pexels. Autor: SHVETS production. Fecha: 23/01/2024

La menopausia es una etapa natural en la vida de una mujer que marca el cese de la menstruación y la capacidad reproductiva. Los síntomas comunes de la menopausia pueden variar en intensidad y duración, y no todas las mujeres experimentan los mismos síntomas. En este sentido, algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Irregularidades menstruales: Cambios en el patrón menstrual, que pueden volverse más irregulares, leves, o eventualmente cesar.
  • Sofocos: Sensaciones súbitas de calor intenso que afectan principalmente la parte superior del cuerpo, a menudo acompañadas de sudoración y enrojecimiento de la piel.
  • Problemas para dormir: Dificultades para conciliar el sueño o mantenerlo, a veces relacionadas con los sofocos nocturnos.
  • Cambios en el estado de ánimo: Variaciones emocionales, como irritabilidad, cambios repentinos en el estado de ánimo y, en algunos casos, síntomas de depresión.
  • Sequedad vaginal: Pérdida de lubricación vaginal, lo que puede causar molestias o dolor durante las relaciones sexuales.
  • Cambios en la libido: Disminución del deseo sexual en algunas mujeres.
  • Cambios en la piel y cabello: Reducción de la elasticidad de la piel, aumento de la sequedad y pérdida de cabello en algunos casos.
  • Aumento de peso: Algunas mujeres experimentan cambios en la distribución de grasa y un aumento de peso, especialmente alrededor del abdomen.
  • Problemas cognitivos: Algunas mujeres informan dificultades con la memoria y la concentración, aunque esto varía.

Así, la guía establece una serie de recomendaciones para la evaluación y el abordaje de los síntomas de la menopausia tras la revisión de la literatura científica. En el documento se incluyen los motivos de consulta médica habituales de estas mujeres, la información que debe obtenerse, los problemas que pueden influir en la toma de decisiones compartida y los algoritmos que ayudan con la determinación del estado menopáusico, la terapia hormonal de la menopausia (MHT) y las opciones de tratamiento no hormonal para el alivio de los síntomas. A este respecto, la guía reconoce la evidencia científica que respalda la eficacia de la terapia cognitivo-conductual en estos casos. Según se recoge en el texto, la terapia cognitivo-conductual reduce significativamente los síntomas vasomotores de la menopausia, como los sofocos y sudores nocturnos, por lo que se recomienda en el tratamiento de esta etapa.

Fuente:

Davis, S. R., et al. (2023) The 2023 Practitioner’s Toolkit for Managing MenopauseClimacteric.doi.org/10.1080/13697137.2023.2258783

viernes, 1 de marzo de 2024

Estrategias cognitivo-conductuales para el abordaje de los síntomas psicológicos de la menopausia

 

La terapia cognitiva conductual es un enfoque breve, no médico, que puede ser de gran utilidad para una variedad de problemas de salud -entre ellos, aquellos relacionados con la menopausia: la ansiedad y estrés, estado de ánimo deprimido, sofocos y sudores nocturnos, problemas de sueño y fatiga-. La TCC brinda nuevas habilidades de afrontamiento y estrategias útiles para manejar los problemas y mejorar el bienestar en general.

Así lo indica un documento publicado por Women’s Health concern-WHC (organización sin ánimo de lucro de Reino Unido que brinda orientación e información a mujeres sobre salud ginecológica, sexual y post reproductiva) y desarrollado de forma conjunta con la Sociedad Británica de Menopausia (BMS-British Menopause Society), a través del cual aborda en detalle los síntomas más comunes de la menopausia y los beneficios de la terapia cognitivo-conductual en su abordaje, ofreciendo una serie de estrategias cognitivo-conductuales para manejar cada uno de ellos.

Foto: Karlyukav Fuente: freepik Fecha descarga: 08/03/2023

Tal y como señala el documento, la ansiedad y el estrés son reacciones comunes en la vida cotidiana. La menopausia ocurre durante la mediana edad, cuando la mujer puede estar lidiando con otros desafíos de la vida, como la mala salud o el duelo de los padres, hijos/as adolescentes, hijos o hijas que se marchan de casa o las demandas laborales. Experimentar sofocos y sudores nocturnos durante la menopausia puede ser también estresante, y, a su vez, estar ansioso y estresado puede hacer que los sofocos sean más difíciles de manejar.

WHC recuerda que reducir la ansiedad y el estrés es una estrategia útil para mejorar el bienestar y minimizar el impacto de los síntomas de la menopausia en la vida diaria. Las estrategias cognitivas y conductuales se pueden utilizar para desarrollar una visión más tranquila o de aceptación de la situación y, por lo tanto, dar una respuesta (comportarse) eficaz. A este respecto, el documento recoge las siguientes pautas:

-Escribe tus pensamientos, sentimientos y reacciones/respuestas. Una vez que hayas identificado un pensamiento ansioso típico, considera si es demasiado negativo, si sobreestima la amenaza o si subestima tu capacidad para hacerle frente. Recuerda: los pensamientos ansiosos/estresantes no son hechos, sino solo una visión particular de una situación determinada. Pregúntate: ¿Existe realmente una amenaza? ¿qué pensaría otra persona relajada en esta situación? ¿qué le dirías a un amigo cercano si estuviera en la misma situación? ¿has manejado situaciones similares antes?

Revisa tus respuestas a los síntomas de ansiedad y el estrés, si estás trabajando demasiado, comiendo/bebiendo en exceso o evitando ciertas actividades o a determinadas personas, entonces considera alternativas más útiles. Piensa en lo que te hace sentir tranquila o contenta (como relajarte, hacer yoga, salir a caminar, hacer ejercicio, llamar a un amigo/a, leer un libro, etc.), y trata de realizar más estas actividades, si es posible de forma diaria, aunque sea durante poco tiempo. Busca un equilibrio entre el descanso y la actividad.

Con respecto al estado de ánimo deprimido durante la menopausia, el documento señala que puede experimentarse por una variedad de razones. Por ejemplo, los sofocos y los sudores nocturnos pueden ser agotadores y afectar el sueño; la autoestima puede verse afectada por creencias demasiado negativas sobre la menopausia y expectativas demasiado negativas sobre el envejecimiento; y los estilos de vida ocupados y las múltiples demandas a menudo se acumulan durante la mediana edad. Algunas mujeres reportan síntomas de tipo premenstrual, que pueden estar asociados con la fluctuación hormonal. La mayoría de estos factores se presentan durante un tiempo limitado y, generalmente, tras la menopausia, las mujeres tienden a reportar un mayor bienestar.

De acuerdo con el documento, la TCC para el estado de ánimo bajo es de utilidad para las personas de todas las edades y cuando los síntomas físicos y emocionales ocurren de forma conjunta.

Cuando las personas están deprimidas, tienden a pensar más negativamente sobre sí mismas, y el mundo en general, y tienen expectativas negativas sobre el futuro. Las estrategias cognitivas y conductuales pueden ayudar a las mujeres con menopausia a identificar pensamientos demasiado negativos, para poder obtener una perspectiva de sus preocupaciones y aprender gradualmente a manejar estos pensamientos, realizando así cambios para que comiencen a aumentar su actividad y sean menos autocríticas.

Algunas estrategias recogidas en este sentido son las siguientes:

-El primer paso es mirar la vida desde una perspectiva amplia: las cosas que valoras (sobre ti y la vida en general), actividades con las que solías disfrutar y/o cómo te gustaría que fueran las cosas dentro de 5 años. Posteriormente, podrías volver a participar de forma gradual en actividades que antes valorabas y disfrutabas, pero que quizás hayas abandonado debido a que te sientes mal. Hacer estos cambios en el comportamiento participando en actividades agradables y el desarrollo de una rutina, puede ayudarte de forma inicial a mejorar el estado de ánimo.

-Al igual que con la ansiedad y el estrés, recuerda que los pensamientos depresivos no son hechos, sino solo una visión particular de una situación determinada. Pregúntate a ti misma: ¿Es esta visión de mí misma realmente precisa? ¿qué me diría un amigo/familiar cercano? ¿cuál sería una alternativa autosuficiente? Por ejemplo, en lugar de “No soy lo suficientemente buena”, pregúntate quién dice esto y cuál es la evidencia: generalmente solemos ser muy duros con nosotros mismos, por lo que hablar con otras personas puede ayudar a obtener una perspectiva útil y más acorde con la realidad.

-Introducir pequeños cambios en tu vida diaria, como hacer gradualmente nuevas actividades -o aquellas con las que antes disfrutabas-, y anotar tres cosas que han salido bien al final de cada día (por pequeñas que sean), puede levantar el ánimo y mejorar el bienestar.

En relación con los sofocos y los sudores nocturnos, estos son los principales cambios que experimentan las mujeres durante la transición a la menopausia, apareciendo en el momento en que cesa el período menstrual. Los sofocos pueden ir acompañados de sudoración y palpitaciones y, a veces, escalofríos, y pueden causar vergüenza, ansiedad, incomodidad e interrupción del sueño.

Si bien los sofocos ocurren cuando los niveles de estrógeno cambian y se ajustan a un nivel más bajo durante la transición a la menopausia, estos también pueden aparecer cuando estamos bajo una situación de estrés continuo, por lo que reducir el estrés y la relajación es una parte fundamental en el manejo de los sofocos.

A este respecto, la terapia cognitivo conductual es clave, al centrarse en las asociaciones entre síntomas físicos, pensamientos, sentimientos y comportamiento: la forma en que pensamos acerca de los síntomas en ciertas situaciones tiende a afectar nuestras emociones y a cómo actuamos, y estas reacciones pueden, a su vez, aumentar la intensidad de los sofocos.

En este sentido la WHC recomienda:

-Los sofocos pueden ser provocados por estimulantes, desde alimentos (café, bebidas con cafeína, algunos alimentos picantes, alcohol…) hasta situaciones como realizar actividades altamente estresantes o la presión del tiempo en el trabajo. Anota en un diario cada vez que tengas un sofoco y qué sucedió justo antes del mismo, con el fin de poder identificar los desencadenantes y poder realizar pequeños cambios prácticos, para poder obtener cierto control sobre ellos.

-Los principales tipos de preocupaciones señalados por las mujeres que presentan sofocos y sudores nocturnos tienden a ser:

-La vergüenza social:  “Todos me miran”“Me veo muy mal”.

-Sensación de falta de control: “Esto está fuera de control”“No puedo con esto”“¡otra vez no!”.

-Preocupaciones en torno a los problemas con el sueño: “Nunca volveré a dormir”, “Mañana me sentiré fatal”.

Las mujeres que reaccionan a los sofocos con niveles más altos de angustia tienden a «catastrofizar», es decir, piensan lo peor. Son más autocríticas, especialmente con su apariencia. Anota lo que pasa por tu mente cuando tengas un sofoco, para que puedas identificar tus pensamientos típicos y cualquier otro pensamiento demasiado negativo.

Desarrolla diversas autorrespuestas más tranquilas, para contrarrestar los pensamientos negativos ante un episodio de sofocos, del tipo:

En lugar de: “Oh, no, no puedo hacer frente a esto”, responder: “veamos qué tan bien puedo lidiar con esto, una descarga a la vez”.

En lugar de: “Todos me miran”, responder: “me doy cuenta de mi sonrojo más que las otras personas, es posible que ellos ni se den cuenta”.

En lugar de: “Estoy fuera de control”, responder: “hay cosas que puedo hacer para tomar el control”

En lugar de: “voy a continuar teniendo sofocos toda la vida”, responder: “los sofocos se reducirán gradualmente con el tiempo”.

Puede ser útil preguntarse: “¿Es esto realmente exacto?¿Qué me diría un amigo/familiar cercano?¿Qué les diría yo a ellos si tuvieran un sofoco en esta situación?¿Cuál sería una alternativa autosuficiente?”

-Las técnicas de relajación y respiración abdominal pueden utilizarse para calmar las reacciones físicas y emocionales del cuerpo. La respiración abdominal o diafragmática es una parte importante del enfoque de la TCC para los sofocos, y su uso puede ayudarte a realizar una pausa y a desplazar tu atención hacia la respiración y a pensamientos neutrales y relajantes.

No obstante, como con cualquier otra habilidad, requiere práctica regular: túmbate y coloca una mano en el pecho y la otra en el abdomen. Mantén el pecho y los hombros inmóviles y relajados, mientras tomas aire por la nariz de forma lenta y profunda. La mano sobre el pecho debe permanecer quieta, mientras que la que se encuentra sobre el abdomen sube a medida que se inhala aire. La espiración debe realizarse también lentamente con la boca (como soplando una vela), notando como la mano va bajando con el abdomen a medida que se expulsa el aire.

En un principio puede resultar más fácil practicar tumbada, una vez que te acostumbres, puedes utilizar esta técnica durante unos minutos al día para reducir el estrés y sentirte tranquila o al comienzo de un sofoco. Dejar que tus hombros se relajen y concentrarte en tu respiración durante unos minutos puede darte un tiempo para hacer una pausa y pensar en cómo quieres reaccionar en una situación estresante.

-Es fundamental desafiar las actitudes e imagen social negativas que todavía existen sobre las mujeres menopáusicas y que pueden reducir nuestra autoestima. Recuerda que las mujeres no envejecen dramáticamente en la menopausia, mira a tu alrededor: una persona de 50 años puede ser saludable y activa, y seguir desempeñando muchos roles sociales. Muchas mujeres se avergüenzan de mencionar la palabra “menopausia”, por lo que es esencial hablar sobre ello con amigos y familiares para reducir el estigma en torno a la misma.

-No podemos dejar de mencionar el impacto negativo de los sudores nocturnos en el sueño. Diversos estudios ponen de relieve cómo el insomnio durante la menopausia puede producir cansancio, problemas de rendimiento e impactar en el bienestar, generando ansiedad y preocupaciones ante la falta de conciliar el sueño, lo que provoca aún más dificultad para dormir. De acuerdo con el documento, controlar el sueño y los sudores nocturnos requiere un enfoque doble: (1) crear buenos hábitos para optimizar el comportamiento y el entorno del sueño, y (2) aplicar la terapia cognitivo-conductual con el fin de desarrollar un pensamiento más tranquilo y respuestas conductuales adecuadas ante la interrupción del sueño debido a los sudores nocturnos.

Con respecto a los hábitos, hay una serie de cambios que se pueden implementar para mejorar la calidad del sueño:

• Limitar la luz al anochecer y en el dormitorio ayuda al cerebro a liberar sustancias químicas (melatonina) relacionadas con el inicio del sueño. Esto incluye la luz emitida por teléfonos móviles y computadoras portátiles, así que apágalos.

• Reduce el consumo de cafeína y el alcohol, ya que tienen un impacto negativo en el inicio y la calidad del sueño.

• Un ambiente fresco para dormir ayuda a facilitar el sueño ya que el cuerpo se enfría naturalmente mientras dormimos. Esto es particularmente importante cuando se tiene sudores nocturnos.

• Establece una buena rutina todas las noches, practicando la relajación antes de acostarse para facilitar el sueño.

• Mantén un patrón de sueño regular: es recomendable evitar las siestas, pero si realmente necesitas una, asegúrate de que sea antes de las 15:00.

• Incluso después de una noche de sueño deficiente, las investigaciones muestran que es mejor continuar con los hábitos y actividades planificadas y no cancelarlas, ya que esto puede generar pensamientos y comportamientos negativos que empeoran los problemas del sueño.

Entre las estrategias cognitivo-conductuales señalas por la WHC para abordar los sudores nocturnos y el sueño, se encuentran las siguientes:

-Al igual que con los sofocos, tómate un tiempo para detectar y controlar los pensamientos preocupantes sobre la falta de sueño y el estrés. Reserva un tiempo cada día para abordar los patrones de pensamiento inútiles o para manejar los problemas y/o las preocupaciones que pueden mantenerte despierta por la noche.

Algunos ejemplos para cambiar los pensamientos «catastrófico» por pensamientos más eficaces: en lugar de “no podré rendir bien mañana”, utilizar “me las he arreglado bien antes, así que sé que puedo hacer frente a ello”; en lugar de “nunca volveré a dormir bien por la noche”, utilizar “esto parece difícil ahora, pero pasará”; en lugar de «¡tengo mucho que hacer mañana!», utilizar «puedo priorizar lo que necesito hacer y un poco de distracción me ayudará a continuar después con las cosas».

-Como parte de una rutina para relajarte, practica la relajación y la respiración abdominal para reducir el estrés general y brindar un equilibrio a las múltiples actividades diarias. Si se práctica regularmente durante el día, es más fácil aplicar la respiración abdominal por la noche, para inducir la relajación en caso de necesidad.

-Recuerda que, incluso si realizas algunos de los cambios anteriores y mejoras la calidad del sueño, es probable que en algún momento puedas despertarte con sudores nocturnos. De igual modo que con los sofocos durante el día, la clave para controlar los sudores nocturnos es utilizar estas estrategias cognitivo-conductuales para mantener la calma. Sentirte ansiosa por la falta de sueño hace que sea más difícil volver a conciliarlo. Sin embargo, con una práctica constante, será más fácil y eficaz.

El documento (en inglés) se encuentra disponible en la página Web de WHC o bien directamente aquí:

Cognitive Behaviour Therapy (CBT) for Menopausal Symptoms

martes, 13 de febrero de 2024

Pautas para visibilizar y abordar de forma eficaz la menopausia en el trabajo

 

La menopausia es una etapa natural de la vida y, sin embargo, sigue siendo un tema tabú en muchos lugares de trabajo. De acuerdo con los datos, tres de cada cinco mujeres que experimentan la transición a la menopausia consideran que sus síntomas tienen un impacto negativo en su trabajo. Algunos de los problemas mencionados son una menor capacidad de concentración (65%), una mayor cantidad de estrés (58%) y menor paciencia con compañeros/clientes (52%), entre otros. Si bien algunas empleadas que experimentan la transición a la menopausia reciben ayuda y comprensión de compañeros y gerentes, muchas no revelan sus síntomas a sus jefes.

Así lo afirma el Chartered Institute of Personnel and Development (CIPD) -asociación para profesionales de la gestión de recursos humanos de Reino Unido-, en una guía dirigida a las empresas con el fin de ayudarlas a diseñar un marco de apoyo para aquellas empleadas que experimentan la menopausia y que requieren la misma atención y comprensión por parte de sus empleadores que cualquiera que experimente otra condición de salud crónica.

Foto: marcus aurelius Fuente: pexels Fecha descarga: 01/03/2022

La menopausia puede tener un gran impacto en la vida diaria de quien la experimenta y, a su vez, tener un impacto negativo en su desempeño y asistencia al trabajo. Algunos síntomas pueden durar varios años y pueden incluir ansiedad, reducción de la concentración, trastornos del sueño, sofocos y períodos abundantes, todo lo cual puede llegar a ser angustiante tanto física como emocionalmente. Los efectos psicológicos también pueden afectar a las relaciones en el ámbito laboral. Para algunas mujeres, los síntomas son tan graves que necesitan tomarse unos días libres o dejar su trabajo por completo, pero se sienten incapaces de revelar los motivos de su ausencia a sus jefes.

Según datos de una encuesta llevada a cabo por la asociación, el 30% de las personas consultadas dijeron que no habían podido ir a trabajar debido a los síntomas de la menopausia, pero solo una cuarta parte de ellas se sintió capaz de decirle a su jefe de equipo la verdadera razón de su ausencia. Para el CIPD, este es un hallazgo muy revelador que evidencia el nivel de tabú/estigma que aún existe y el importante papel de los jefes de equipo para ser accesibles y brindar apoyo en esta área. A menudo, señala “unos pequeños ajustes prácticos en el trabajo pueden marcar una gran diferencia para alguien que experimenta algunos de los síntomas incómodos de la menopausia”.

En este sentido, el CIPD pone de relieve en su documento la trascendencia de que los empleadores rompan con el estigma y el tabú que rodea a la menopausia en el trabajo y desarrollen acciones para fomentar el debate abierto y la divulgación y crear un ambiente de trabajo inclusivo donde sus empleados/as y gerentes se sientan seguros para acometer cualquier ajuste práctico que pueda ser necesario.

Así, es necesario tratar la menopausia como un tema importante de salud ocupacional y de gestión de personas, normalizando la conversación sobre ella, del mismo modo en que en muchos lugares de trabajo se han comenzado a derribar las barreras y fomentar la inclusión en torno a los problemas de salud mental. Asimismo, los autores de esta guía recuerdan que, si bien a lo largo de la misma se habla predominantemente de mujeres, “puede afectar también (aunque de forma inusual) a las personas trans masculinas y no binarias que no se identifican como mujeres, y que requieren el mismo apoyo y flexibilidad en el lugar de trabajo que otras personas con síntomas similares”.

El documento recoge una serie de recomendaciones y pautas, entre ellas las siguientes:

  • Es importante que las mujeres que experimentan la menopausia se sientan debidamente apoyadas e incluidas en sus entornos de trabajo y que haya una cultura abierta a la hora de abordar temas relacionados con la menopausia.

  • Los empleadores deben promover el conocimiento de los síntomas asociados con la transición a la menopausia, fomentar conversaciones abiertas y comunicar los considerables beneficios organizacionales de contar con personal laboral femenino de mayor edad.

  • Los empleadores deben comunicar una actitud positiva hacia la menopausia, transmitiendo su apoyo, y brindar información a todo el personal laboral sobre cómo obtener ayuda ante cualquier problema que surja como resultado de la menopausia, incluyendo información para poder aliviar algunos de sus síntomas. En esta línea, es esencial utilizar un lenguaje inclusivo para que nadie se sienta marginado y para que todos sepan cómo acceder al apoyo que puedan necesitar. Asimismo, es fundamental tener en cuenta las sensibilidades culturales al brindar apoyos en relación con la menopausia.

  • Un objetivo clave es el desarrollo de la comprensión y el apoyo de los problemas de la menopausia en el trabajo entre los jefes de equipo y los/as compañeros/as, llevando a cabo, para ello, actividades de sensibilización, e incluyendo la información y la educación sobre la menopausia como parte de la formación en inclusión y diversidad de la organización para todo el personal laboral.

  • Es importante abordar la menopausia de manera holística e integrar disposiciones relevantes en la gestión de personas, la igualdad y la salud ocupacional para que sea eficaz.

  • Las empresas deben tratar a una empleada con síntomas de menopausia del mismo modo en que tratarían y apoyarían a alguien con cualquier otra condición de salud crónica, lo que incluye implementar ajustes razonables. Los ajustes efectivos pueden ser simples, de bajo coste y pueden marcar una diferencia significativa en el desempeño laboral de una persona con síntomas.

  • Las políticas y los procedimientos de gestión de ausencias deben ser flexibles e incorporar la menopausia como una posible condición de salud fluctuante a largo plazo.

  • La transición a la menopausia puede generar una amplia gama de síntomas físicos y psicológicos, y un número significativo de personas con síntomas estos pueden experimentar depresión, ansiedad y/o estrés. A este respecto, las organizaciones tienen el deber legal de controlar los riesgos para la salud y la seguridad de las personas en el trabajo, y esto implica llevar a cabo evaluaciones de riesgos para ayudar a prevenir y controlar los síntomas experimentados por alguien que pasa por la menopausia. Es importante que los gerentes tengan acceso a orientación por parte de expertos/as para ayudarles a comprender el modo eficaz de manejar los problemas de salud mental relacionados con la transición a la menopausia.

  • La buena gestión de personas es crucial para apoyar a las empleadas que tienen menopausia. Las empresas deben asegurarse de que todos los jefes de equipo han recibido formación sobre cómo la menopausia puede afectar el trabajo y qué ajustes pueden ser necesarios.

  • Negociar horarios o prácticas de trabajo flexibles podría marcar una diferencia real para alguien que experimenta síntomas menopáusicos, por lo que las organizaciones deberían promover las oportunidades disponibles a través de su política de trabajo flexible. Asimismo, es importante garantizar el apoyo para todos, incluyendo quienes trabajan de forma remota o de forma híbrida.

  • La gestión del rendimiento debe ser un proceso positivo y centrarse en el apoyo necesario para ayudar a todos a rendir al máximo de sus capacidades, incluida la consideración de cualquier problema de salud subyacente.

  • Brindar apoyo a las empleadas que experimentan la menopausia beneficiará a las empresas a través de un mayor compromiso y lealtad, así como una menor ausencia por enfermedad y rotación de empleados.

La guía incluye una serie de recursos de utilidad relacionados con la menopausia así como diversos apéndices donde se recogen modelos de políticas y recomendaciones para visibilizar la menopausia y abordarla de un modo eficaz dentro de las organizaciones.

Se puede acceder a la guía completa desde la página Web del CIPD o bien directamente aquí:

The menopause at work: guidance for people professionals


miércoles, 27 de diciembre de 2023

La menopausia: cuídate para disfrutar de la vida, en lectura fácil

 

¿Qué síntomas produce la menopausia y cómo se pueden combatir? Este es la cuestión que aborda la guía La menopausia: cuídate para disfrutar de la vida. La publicación, editada por Plena Inclusión Región de Murcia, está redactada en formato de lectura fácil para facilitar la accesibilidad de su contenido a las personas con dificultades de aprendizaje o trastornos del desarrollo.

La guía explica los cambios en el cuerpo de la mujer, las fases de la menopausia, los cambios corporales y emocionales que la acompañan, así como ofrece pautas para cuidar el cuerpo durante este proceso, para hacer ejercicios de suelo pélvico y para mejorar el bienestar psicológico. Asimismo, la publicación explora las creencias erróneas sobre la menopausia y ofrece guías alternativas para seguir profundizando en el tema.

La menopausia suele llegar entre los 45 y 55 años y es diferente para cada mujer. Algunos de los síntomas comunes que se pueden producir son los sofocos, la retención de líquidos, el aumento del peso, los cambios en la piel o el dolor en las articulaciones, entre otros.

Se puede descargar el recurso en el siguiente enlace:

La menopausia: cuídate para disfrutar de la vida